Una Insignia de Generaciones
Cerrito de Dolores nace como un homenaje al trabajo, la abundancia y la dedicación del campo mexicano.

Su nombre se inspira en la antigua Hacienda Cerrito de Dolores, reconstruida alrededor del año 1900 por Don Teófilo, un lugar recordado por su actividad ganadera, la producción de granos y la elaboración de productos tradicionales como el queso de tuna.
Hoy, ese legado se transforma en una marca mexicana de productos artesanales, hechos con intención, cuidado y manos mexicanas, honrando a quienes trabajaron la tierra por generaciones.

Tradición transformadaen producto
La historia de Cerrito de Dolores inspira una forma de crear con paciencia, respeto y dedicación.
Bajo esa visión, la marca desarrolla productos artesanales que conectan con el origen, el cuidado y la vida cotidiana, honrando el valor de lo hecho con calma, oficio y propósito.
Líneas de Producto
Del legado de la tierra,a productos hechos con manos mexicanas

Cerrito de Dolores es memoria convertida en marca.
Su historia honra una hacienda, un nombre y una forma de trabajar la tierra con esfuerzo y dedicación. Su presente vive en productos artesanales que llevan ese legado a nuevas generaciones, nuevas mesas, nuevas rutinas y nuevos momentos.
Cerrito de Dolores no busca señalar un lugar, sino conservar una esencia: la del trabajo bien hecho, la abundancia compartida y el orgullo de lo hecho en México.
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